(Esta historia fue presentada a concurso en 2009, y ahora renace dentro del espejo)
Está oscuro. No recuerdo haberme dormido. Estaba pensando en ellos, quizá cerca de encontrar una solución. ¡Bah, no importa!
Me levanto. ¡Ah! Me duele el pie al apoyar. Tengo sangre seca en la planta, junto a los dedos. No recuerdo haberme cortado. Me acerco a la ventana y miro al exterior, con disimulo. Hay un coche aparcado frente a mi casa, creo que no es el mío, ¿estarán vigilándome? Voy a comer algo mientras pienso en la manera de salir sin ser visto.
Resulta irónico, escapar de mi propia casa. Solo hay leche en la nevera y está rancia. La nevera está apagada, ¿desde cuándo? No importa, ya compraré algo por el camino.
¡Ya está!, creo que saldré por una puerta lateral del garaje, pero ¿con estas ropas? la camisa tan manchada llamará la atención, y estos pantalones son incómodos. En el armario solo hay ropa de mujer, ¿es esta mi casa? También tendré que comprar ropa.
Abro la puerta. Hay un hombre con bolsas de plástico en sus zapatos y un gorro de baño en la cabeza. Sostiene una Colt del 45, con un silenciador algo desgastado. Sonríe, parece profesional. Un mal día para levantarse, supongo.
Día 1803 VDM
Hace 14 años

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