─¿Cómo te encuentras, muchacho?
─Bien, diría que sorprendentemente bien.
─Estupendo, creo que ha llegado el momento.
─El momento... ¿qué momento?
─Vas a volver, vas a retomar tu vida.
─¿¡Qué!?
─¿Qué ocurre? ¿No lo deseas?
─No, no es eso. Es... ¿cómo sabes que ha llegado el momento?
─Por el brillo de tu mirada.
─¿Mi mirada? ¿De qué estás hablando?
─Y tu físico. Ha costado, pero has respondido muy bien.
─Sí, es cierto que me siento mejor últimamente, pero...
─Saldrás esta noche.
─Fistandul...
─Dime.
─¿Volveré a verte?
─No, si todo va bien, no volveremos a vernos.
─Gracias, entonces.
─No hay de qué.
─Hasta siempre.
─Espera...
─¿Sí?
─Tú nombre, ya no te hace justicia. Desde hoy serás conocido como Giogal, el muchacho de ojos dulces.
Día 1803 VDM
Hace 14 años

2 comentarios:
^^.
Mucho mejor!
un dulce muchacho, de impresionantes ojos. Cúanto siento no haber podido conocer a este muchacho de ojos dulces, y cúanto me alegro al mismo tiempo : )
Publicar un comentario