Hoy llueve y no me importa, pues soy inmune al agua. ¿Os he hablado alguna vez sobre mi enfermedad? Durante años, respiraba con dificultad, al tener unos cristales alojados en mis pulmones. Pero eso era antes...
Habíamos trabajado duro para que ella tuviera sus alas, pero algo falló en el entramado de los sueños y nunca llegó a ganar altura. Saltaba y revoloteaba, pero pronto caía de nuevo. Decoradas y majestuosas a la vista, sus alas eran imperfectas, y solo le permitían saltar de flor en flor. Pero eso era antes...
Me cansé de cargar con ella entre las nubes. Nunca pensé que podría pasarme, aunque nunca había imaginado que sus alas pudieran fallar. Parecían tan... perfectas. Sus alas fallaron, y yo me cansé. Pero eso fue antes...
Perdí la noción del tiempo. Llevaba días surcando los aires, envuelto en una plácida armonía. Ahora que respiraba de nuevo, me hice implantar mis dos costillas perdidas y reposé hasta que la herida cicatrizó. Sano por fuera, vacío por dentro... en armonía. Pero eso fue antes...
A veces, cuando las noches son oscuras y claras, veo desde el cielo, en la distancia, a la muchacha de los ojos de rana, saltando torpemente de flor en flor, en una errática danza que me resulta siniestra. No puedo evitar, entonces, derramar algunas lágrimas y entonar la tierna melodía del baile, de aquel día en que vestíamos de azul. Sin moverme, las estrellas giran lentamente a mi alrededor.
Y eso... eso es ahora.
Día 1803 VDM
Hace 14 años

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