No tiene sentido, no trates de convencerme. No entiendes de honor ni de justicia. Golpeas a traición y sin miramiento. No, no voy a comprenderlo...
He consentido demasiado y estoy cansado de participar en tu juego. A partir de ahora, las reglas las pongo yo. Ya no te tengo miedo.
¡Mírame a los ojos! Están rojos e hinchados, sí, he llorado. Y lo volveré a hacer cada vez que golpees con dureza. Pero me estoy haciendo fuerte, más de lo que creí posible. Recibiré golpes, lloraré y afrontaré la tempestad... acepto tu reto.
Tómame hoy, esta noche, mientras duerma, o te arrepentirás de no haberlo hecho. Nunca lo tendrás tan fácil.
Día 1803 VDM
Hace 14 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario